LOS POBRES DE BABEL – Mario Benedetti.
(primera variante)
En realidad los pobres fueron los únicos
que se exiliaron de la torre
rápidamente comprendieron
(sólo les llevó cuatro siglos)
que aquello no era más que una chorrada
a qué apuntar al cielo
si allí (como es sabido)
no hay comida ni sorry, no
a qué alejarse de la tierra si ella
es cuna y urna funeraria
los pobres fueron los únicos
que en la torre crearon un sindicato
pero también es cierto que nunca pudieron
negociar con una patronal sin rostro
y tras 2400 años de no cobrar salarios
acordaron bajar sin previo aviso
a la calumniada tierra matria
por supuesto tuvieron buen cuidado en guardar
cada soledad en su mochila
y cuando hollaron por fin el suelo
de sus olvidados mayores
llevaron sus morriñas y melancolías
al mercado local de soledades/
allí procedieron al intercambio
y festejaron el trueque con vino rojo
en la ahora lejana e interminable torre
que aún asciende entre nieblas y plegarias
los esclavos del cielo / absortos en sí mismos
no tienen ojos para águilas ni cóndores
los celestes soberbios de antaño y hogaño
siguen comprometiendo piedra sobre piedra
como un soborno para adquirir un solarcito
a la siniestra (la diestra está ocupada)
de dios padre
mientras tanto allá abajo
los bienaventurados pobres de babel
ven cómo una garza se fuga con su garzo
y entonces liberados por el vino
se encaminan hacia el azar del mundo
eso sí con los pies sobre la tierra
tal es al menos lo que ha informado
el noticiero de la medianoche
y es asimismo lo que he puesto en un fax
a babel incorporated
para que aprendan
(segunda variante)
Perdón
es la pobreza
que ha invadido
las calles
las vidrieras
despliegan
paraísos
de otros
es cierto
algo
ha cambiado
los espejos
cesantes
y cada vez
más pálidos
devuelven
el futuro
en la babel
del hambre a ras de suelo
cada pobreza
habla
otra vez
otra vez
cada pobreza
habla
otra vez
otra vez
una lengua
distinta

